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géneros interpretativos y dialógicos. Lamono magazine

Géneros interpretativos

Como ya hemos explicado con anterioridad, la frontera entre la interpretación y la información es muy difusa. Cualquier actividad informativa conlleva cierto grado –en unas ocasiones mayor; en otras, menor- de apreciación personal, aunque sea en la mera elección de los temas o en la forma de estructurarlos. En Internet, la línea divisoria se vuelve aún más fina.

Los géneros interpretativos tienen como objetivo situar la información en un contexto y relacionarla con diferentes elementos de su entorno.

El reportaje

El reportaje contextualiza la información y la pone en relación con múltiples elementos. Para ello, ya en papel hace uso de una gran variedad de recursos, tanto narrativos como gráficos. Lo que, extrapolado a la web, lo convierte en el género enriquecido por excelencia y el más proclive a aprovechar las posibilidades del ciberespacio. Por ello, en el caso que vamos a analizar, estructuraremos el estudio en tres bloques, correspondientes a cada una de ellas.

A la hora de analizar el reportaje en Lamono, lo primero que se debe notar es que no trata este género de la forma a la que estamos acostumbrados en otros cibermedios. De hecho, sus textos suelen ser poco más largos que los de las noticias y el uso del hipertexto y del lenguaje es similar. Sí se diferencian en el uso del material gráfico: los reportajes están ilustrados por un gran número de fotografías. Aquí, la hibridación es muy alta.

“expo: blue series by jules julien”

Hipertextualidad:

Reportaje en Lamono

Reportaje en Lamono

Reportaje 2

Reportaje en Lamono

Reportaje 3

Reportaje en Lamono

Reportaje 4

Reportaje en Lamono

Reportaje 5

Reportaje en Lamono

El reportaje presenta enlaces documentales, aunque escasos en número (siguiendo la tónica general del sitio web). En concreto, aporta dos: uno la web del artista y el otro, a los textos de la publicación con la etiqueta “Espai Tactel”, la galería valenciana donde se expone la obra del autor francés. Tenemos, por tanto, un enlace externo y otro interno; macro y micronavegación. El primero de ellos podría considerarse, a su vez, un documento íntegro, pues el nodo al que nos transporta ofrece la totalidad de la obra de la que se nos habla en el texto. El segundo, que, como ya hemos apuntado, se trata de una etiqueta o tag, no nos convence demasiado. Quizás sería más útil enlazar con la web de la propia galería y delegar ese enlace interno a la etiqueta que ya se nos ofrece al final del reportaje. ¿Para qué ofrecer el mismo enlace dos veces? Quizá sería mejor enriquecer el texto con otros hipervínculos que ampliaran y complementaran la información.

Los anclajes están tanto dentro del propio texto (los desarrollados en el párrafo anterior) como exentos al mismo (el caso de las dos etiquetas: “espai tactel” y “jules julien”).

En el reportaje no se utiliza fragmentación hipertextual.

Multimedialidad:

La clausula de las galerías y secuencias fotográficas la cumple sin duda. De hecho, esta es la principal diferencia entre los reportajes y las noticias (como hemos señalado antes, el resto de elementos son muy parecidos). No se ofrece una opción exenta al texto, sino que aparecen integradas: una fotografía lo encabeza y el resto se disponen tras él. Nosotras no hemos notado ralentización en el tiempo de carga de la página, aunque quizá desde otros terminales sí se acuse.

En cuanto a la infografía, como ya se ha señalado en el apartado correspondiente, no hemos encontrado material elaborado ex profeso como complemento a las líneas. Lo que sí se aporta en ocasiones –como en esta- son carteles informativos acerca de las actividades. En este caso, aporta información acerca del lugar y fecha donde se realiza la exposición, el nombre del artista, una pequeña sinopsis, datos de contacto y sponsors. Este material no es multimedia ni ofrece posibilidades de interacción.

Este reportaje no ofrece información en forma de audio ni de vídeo. En otros casos, sí se facilitan vídeos de Youtube.

Interactividad:

No se ofrece el email del autor ya que los artículos de Lamono no tienen firma personal, todos aparecen bajo la rúbrica genérica de la revista. A pesar de ello, se puede interactuar con la publicación vía redes sociales: compartir en Twitter, Pinterest, Google+ y Facebook y dar un ‘me gusta’ en esta última. También se nos ofrece la posibilidad de escribir comentarios y marcar como favoritos los de otros usuarios (previo acceso con una cuenta de la plataforma o de Facebook, Twitter o Google). Se hace a través de Disqus, que, a su vez, actúa a modo de foro aglutinando todos los comentarios de la web (sin estructurarlos, eso sí, en temas).

Comentarios en el reportaje

Comentarios en el reportaje

Plataforma Disqus

Plataforma Disqus

Otros aspectos:

En primer lugar, el titular sigue el mismo esquema que en el resto de informaciones. Se trata de un título-enlace: es el anclaje que conecta el adelanto informativo con la página en que se desarrolla el texto completo. En este caso, es idóneo: es breve y aporta los datos más importantes, aunque podría ser más completo. Solo emplea minúsculas.

Ofrece en el primer nodo las tres líneas iniciales del cuerpo, de modo que este gancho queda cojo. Sería más efectivo un sumario redactado expresamente para esa ubicación.

La estructura de redacción se acerca más a la piramide utilizada en literatura que a la invertida propia del Periodismo; se aleja, de todos modos, de la deimada o tumbada, la más útil, quizá, para estructurar el reportaje en el ciberespacio. Este es un aspecto coherente con su práctica de no utilizar el hipertexto para no disponer por capas las informaciones. Incluye las características líneas en negrita tras el grueso del texto de la publicación; en ellas ofrece los datos básicos de lo narrado (un binomio –negritas + palabras clave- que favorece su posicionamiento en Google).

Su estilo no es nada impersonal o imparcial, aunque esa libertad literaria tiene más margen en este género. De hecho, utiliza unos giros mucho más extrapolables al reportaje tradicional que en el caso de la noticia. Ejemplo de ello es su conclusión: “Viva el azul y su poder de reunificación, una cita imperdible”.

La datación no es exhaustiva: solo aparece una fecha de edición, en la que no se especifica la hora ni las actualizaciones.

Acabamos con la redacción: el párrafo es excesivamente largo, también lo son alguna de las frases, no señala las palabras clave del cuerpo en negrita y la legibilidad es buena.

La crónica

Si el autor importa en el Periodismo en algún momento, sin duda, es en este. Curioso es, por tanto, que las crónicas de Lamono no aparezcan siempre firmadas de forma personal. Esto puede valorarse en una doble vertiente:

  1. Negativa, puesto que en la crónica el periodista es simultáneamente autor y fuente, por tanto, es importante que el lector conozca quién le está contando la información para valorar su veracidad. También es peligroso puesto que aglutina todas las apreciaciones personales bajo el nombre “Lamono” y es muy difícil que a todas las personas que forman parte de un medio de comunicación valoren de igual modo los mismos aspectos.
  2. Positiva, ya que supone un grado de confianza en la publicación tal que no importa el nombre concreto.

Aunque, como habrá podido advertirse con ese «siempre», en algunos casos sí que se apunta la autoría. No se hace, como estamos acostumbrados, bajo el título y al lado de la fecha de publicación, sino al concluirse el texto. Esta anotación no aparece siempre y no sabemos qué criterio sigue Lamono para incluirla o no.

Atendiendo a la generalidad de la crónica, se trata de un género que converge con la noticia en la actualidad de las informaciones, pero difiere de esta en la presencia narrativa de la figura del periodista.

En cuanto a su aplicación al entorno digital, está directamente imbricada con los webolgs. Estas plataformas permiten que la voz del periodista siga manteniendo su importancia y, a la vez, facilitan la actualización de los contenidos. Otras de sus ventajas son: textos breves (más relacionados con las necesidades de la Red que con las de la crónica), orden cronológico inverso, datación exhaustiva y presencia de un título. Cada una de estas piezas no sería una crónica, pero sí lo compondría la suma de todas las entradas de la bitácora digital.

Lamono no utiliza la figura de los blogs, al menos de la forma que lo hacen otros medios digitales. Dentro de los contenidos de la web, esta práctica no tiene cabida, algo coherente con su política de firmar todos los artículos con el nombre de la revista y no con los de sus autores (aunque, como hemos visto, este aspecto aparece aclarado en ocasiones). En cambio, sí podemos considerar el sitio web un gran weblog en su conjunto. Estas son las razones que aportamos:

    • Utiliza una plantilla de WordPress, algo fácilmente constatable en su código fuente:
Código fuente

Código fuente

    • Sus textos se presentan de forma cronológicamente inversa:
Orden de los posts

Orden de los posts

  • Son textos breves que, contemplados en conjunto, forman un todo.
  • Utiliza el sistema de etiquetas.
  • Las informaciones, se engloben en el género que se engloben, tienen un estilo personal plagado de valoraciones.

A pesar de este carácter integral, podemos diferenciar determinados textos que presentan algunas características fácilmente asimilables a las de la crónica. Veamos uno de ellos.

review: CONS project x sivasdescalzo

Crónica en Lamono

Crónica en Lamono

Crónica 4

Crónica en Lamono

Crónica 5

Crónica en Lamono

Crónica 6

Crónica en Lamono

Crónica 7

Crónica en Lamono

Crónica 8

Crónica en Lamono

Crónica 9

Crónica en Lamono

Crónica 10

Crónica en Lamono

Crónica 11

Crónica en Lamono

Crónica 12

Crónica en Lamono

El primer elemento que nos indica ante qué tipo de texto estamos, aparece en el título: “review”, y nuestras sospechas se confirman nada más empezar a leer el texto con ese «El pasado sábado, nos fuimos de fiesta». A partir de ahí, cuenta el evento al que asistieron (todo lo narra en primera persona del plural) y lo que ocurrió en él –de forma bastante detallada teniendo en cuenta el tamaño del texto, pero sin profundizar demasiado).

En esta ocasión, tras el grueso del texto, aparece la firma de quien lo ha escrito. Esta anotación sirve, además, de enlace a la web de la autora, Luiza Lacava.

Firma de la crónica

Firma de la crónica

Comenzaremos analizando el titular: “review: CONS project x sivasdesclalzo”. El requisito de brevedad, lo cumple. En cuanto a su función informativa, valoramos positivamente que indique “review”, pues es un elemento que ayuda al lector a saber que va a encontrarse si decide leerlo. Incluye también el nombre del evento –“CONS project”- y la empresa que colaboraba en su organización -“silviadescalzo”-. Podría ser más completo y añadir el lugar donde se realizaba (ya que CONS project ha realizado un recorrido por lugares muy diferentes) o algunos de los artistas invitados.

Como en el resto de entradas, se trata de un título-enlace que sirve de anclaje entre el aperitivo de la noticia en su sección correspondiente y el texto íntegro.

En cuanto al teaser, sigue también el camino marcado por los géneros analizados anteriormente: se reproducen las primeras líneas del cuerpo, lo que puede ser útil o no, dependiendo de cada caso concreto. En este, no es nada esclarecedor.

Teaser de la crónica

Teaser de la crónica

En cuanto al desarrollo del texto, presenta la estructura libre propia de la crónica (comienzo y final con gancho, descripción de los hechos, autor testigo) y un estilo personal. También introduce valoraciones, quizá rozando lo opinativo («un ambiente inmejorable»), más propio de una crítica.

El párrafo es excesivamente largo para la Web; también lo son sus frases. Sería mejor estructurar la información en varios párrafos. No aparecen negritas que señalen las palabras más importantes, lo que dificulta la lectura y que los buscadores y agregadores de noticias enlacen.

La justificación y elección de los colores en letras y fondo favorecen la legibilidad.

La datación, como en el resto de ocasiones, no es exhaustiva. Solo muestra una fecha de edición, en la que no incluye hora ni lugar. No aparecen últimas actualizaciones.

En cuanto al hipertexto, no utiliza estructuración por capas. El número de enlaces sigue siendo escaso: cuatro integrados en el texto y uno en el nombre de la autora. En cuanto a los primeros, tres de ellos son externos (macronavegación): “Converse” deriva a la web de la marca, lo mismo que “silviadelgado”; “Alizzz”, a la página en Facebook del artista. El restante, se trata de un enlace interno (micronavegación) con anclaje en “CONS Project”, que conduce a una noticia de julio que informaba sobre el próximo evento, sobre el que se explica en la crónica. Por una parte, está bien porque explica en qué consiste el mismo, pero, por otra, puede generar confusión ya que es difícil que el internauta se imagine que ese link le lleve a un artículo anterior de la revista, quizá seria mejor que enlazara con la web del proyecto y que se relegara ese artículo previo a un cuadro exento con artículos recomendados. Añadiríamos, asimismo, hipervínculos a las webs del resto de artistas o a los CONS Projects ya celebrados de los que se habla. El enlace a la autora del texto nos parece muy útil, pero añadiríamos en la misma crónica su cuenta en alguna red social, para fomentar la interactividad.

Tiene, también, etiquetas. En concreto, las siguientes: “Alizzz”, “Cons project”, “Converse”, “converse cons”, “Converse Weapon”, “fiesta”, “review” y “sivasdescalzo”. La utilización de tags es muy útil, ya que no solo ofrece al lector un acervo de artículos que le pueden interesar, sino que, además, favorece la micronavegación y aumenta el tiempo de estancia en el sitio. Por ello, añadiríamos etiquetas, también, a los artistas que participaron en el evento (al ser desconocidos para el gran público, es más difícil hacerles un seguimiento mediático y webs como estas son muy útiles para sus seguidores).

Ofrece, asimismo, un cuadro exento con “Posts relacionados”, aunque solo enlaza a dos de ellos.

En cuanto a interactividad, ofrece la posibilidad de enlazar con sus cuentas en redes sociales (Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram y Tumblr), compartir el contenido en ellas, suscribirse a su newsletter y comentar con la ya comentada plataforma Disqus.

Acabamos con la mutimedialidad: no acoge vídeos ni audios, pero sí integra una cantidad de fotografías del evento, que, además, no ralentizan el tiempo de carga (al menos desde nuestro dispositivo). Sería bueno, de todos modos, que incluyera galerías fotográficas.


Géneros dialógicos

Los géneros dialógicos son aquellos que tienen como base la conversación (escrita u oral) entre dos o más personas, se produzca esta de forma síncrona o asíncrona. En el medio digital, está cobrando mayor protagonismo el lector, lo que ha generado ciertos cambios en el lenguaje y los está encumbrando al papel de género propio, pues en el Periodismo tradicional en muchas ocasiones servían de apoyo de otras noticias.

Entrevista

La entrevista, género dialógico por excelencia, también tiene su hueco en Internet. Además de la versión tradicional -en la que un periodista conversa con un personaje conocido para, posteriormente, colgar el resultado final en la Red-, han surgido nuevos tipos. Es el caso de la entrevista con los lectores o charla con los usuarios. En ella, los cibernautas mandan sus preguntas, que constituirán el corpus del encuentro. Puede realizarse de forma simultánea o asíncrona y la labor del periodista es hacer una selección de las cuestiones; en ocasiones, se utiliza la webcam. Posteriormente, se edita el texto para colgarlo y se suele avisar de la reunión con anterioridad. Hay, también, encuentros con periodistas especializados que se realizan de forma periódica.

En el caso de Lamono, las entrevistas las encontramos en la sección “Features”. Se trata de entrevistas tradicionales que, curiosamente, no se reproducen en la web. En ella solo encontramos la presentación del personaje (en castellano y en inglés) y un enlace al PDF del número correspondiente de la revista, en la que aparece la conversación desarrollada. Veámoslo con un ejemplo.

“issue insides: brooks sterling, do whatever you should”

Entrevista en Lamono

Entrevista en Lamono

Entrevista 2

Entrevista en Lamono

Entrevista 3

Entrevista en Lamono

Entrevista 4

Entrevista en Lamono

Entrevista 5

Entrevista en Lamono

Como se puede comprobar en las imágenes, la publicación ofrece una pequeña introducción a la figura del interpelado, tanto en castellano (en redonda y color negro) como en inglés (en cursiva y color gris), y sendos párrafos en los que ofrece un enlace directo al número de la revista en PDF en que se puede leer de manera completa. El párrafo de inicio es el mismo que en la edición impresa, dicotomía lingüística incluida.

Entrevista 6

Entrevista en el número en PDF

Comenzando por el título, ofrece varios datos importantes, como que se trata de un texto desarrollado íntegramente en la versión impresa (“issue insides”) y el nombre del entrevistado. A ello lo sigue un “do whatever you should”, propio de títulos reportajeados en entrevistas pero poco útil a la hora de posicionarse en buscadores o enlazar con agregadores de noticias, pues, como en el resto de posts, se trata de un título-enlace. También en esta ocasión, el teaser se compone de las primeras líneas del texto íntegro.

El párrafo es más corto que los que utiliza Lamono en el resto de géneros. Mantiene la tipografía, la justificación, el uso de negrita y el color (negro sobre blanco) en las líneas en castellano; en el fragmento en inglés, opta por la cursiva y el tono gris.

También da a conocer la autoría de la entrevista, aunque sigue apareciendo el genérico “lamono” al lado de la fecha de publicación (que sigue el mismo formato que en los ejemplos anteriores). Aparece a la conclusión de la presentación del siguiente modo: “T: Bea Salas”, pero no nos ofrece un enlace a su web o a sus cuentas en redes sociales.

Solo encontramos un enlace integrado en el texto; tiene su anclaje en el nombre del entrevistado (Brooke Sterling) y conduce a su sitio web. En ubicaciones exentas, ofrece un enlace relacionado y el sistema de etiquetas (con siete tags).

En cuanto a la interactividad, como en el resto de casos analizados, podemos conectar con la cuenta de la publicación en diferentes redes sociales (Facebook, Twitter, Pinterest, Google+ e Instagram), compartirlo en las cuatro primeras, suscribirnos a la newsletter y acceder al sistema de comentarios con la plataforma Disqus.

La multimedialidad no está explotada: únicamente nos muestra la clásica disposición de fotografías (en este caso, del entrevistado) de que hace uso Lamono en otros géneros. No hay vídeos ni archivos sonoros.

Foros

El foro es un diálogo en diferido. Es un espacio de debate en que los usuarios discuten sobre diversos temas, previamente establecidos. Los comentarios se van acumulando en orden cronológico.

El periodista suele encargarse de filtrar los comentarios, previamente a su publicación o a posteriori. Ni participa ni corrige, sólo filtra.

El único requisito para que el internauta pueda participar en él es su previa identificación –y, por tanto, registro-. Este mecanismo no es estricto, por lo que puede refugiarse en el anonimato mediante el uso de un apodo.

En Lamono, no encontramos foros como tal. Lo que más se acerca es el sistema de comentarios del que ya hemos hablado, el de la plataforma Disqus, que se encuentra al final de cada post.

Disqus en Lamono

Disqus en Lamono

Se accede a él a través del propio Disqus, así como de Facebook, Twitter y Google.

Acceso a Disqus

Acceso a Disqus

Cuando pinchamos en la pestaña “lamonomagazine”, se desplega a la derecha una ventana en la que podemos consultar los comentarios o las interacciones más recientes en cada una de las entradas de la publicación, así como el top de discusiones y de usuarios que comentan. Por ponerle un pero: no poder expandir esta ventana hace que sea un poco incómodo (por su escasa anchura) interactuar. Aunque esto se arregla con la opción de hacer el seguimiento en el propio Disqus.

Ventana de Disqus en Lamono

Ventana de Disqus en Lamono

Cuenta de lamonomagazine en Disqus

Cuenta de lamonomagazine en Disqus

Los motivos que nos han llevado a incluir esta aplicación en la categoría “foros” son:

  • Se trata de conversaciones en diferido.
  • Acumulación de los comentarios en orden cronológico, aunque, en este caso, inverso.
  • Estructuración por temas.
  • Identificación previa del usuario.

Charlas

Las charlas -o chats– hacen referencia a conversaciones síncronas entre dos o más personas. Son más inmediatas pero también menos duraderas, pues los mensajes no se archivan. Generalmente, se realizan en torno a un tema concreto y los periodistas no suelen participar en ella.

Los usos y formas de el lenguaje varían mucho con respecto al resto de géneros, adquieren un matiz más coloquial. Es el menos periodístico de todos ellos.

Lamono no contempla esta posibilidad.

Encuestas

Consiste en una pregunta cerrada que se hace al lector con un abanico de respuestas entre las que tiene que elegir. Están relacionadas con temas de actualidad. Al no conocer el perfil del votante, no son estudios científicos.

Se realizan de forma asíncrona y los resultados se actualizan de forma constante. Generalmente se ofrecen bajo la forma de porcentajes, lo que en ocasiones puede enmascarar un bajo índice de participación que sería más evidente con datos absolutos.

Se consideran un género dialógico por la posibilidad de interacción que ofrecen, aunque, en muchos casos, se utilizan como complemento de otros géneros.

Tampoco hemos encontrado reflejo de este género en el medio analizado.

 



 Descubra más sobre los géneros en:

Los géneros ciberperiodísticos en Lamono Magazine (1/3)

Los géneros ciberperiodísticos en Lamono Magazine (3/3)

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