Goss, la rotativa semienterrada

La descomunal Goss fue una rotativa de 18 cuerpos con 6 plegadoras comprada por 3 periódicos: El Norte de Castilla, El Faro de Vigo y Sur, periódico de Málaga. Se compró a un periódico inglés a un precio económico y la adaptó al sistema de planchas de Napp. Era apodada ‘’El submarino’’ por su enorme tamaño, y por su peso, de 340 toneladas. Tuvo que ser semienterrada en el propio polígono de Argales, donde se encontraba el periódico. Esta enorme máquina sustituyó a la obsoleta Wifag, el 3 de enero de 1978.

La Goss podía realizar la impresión en frío como ya venían haciendo varios diarios nacionales, pero el elevado precio de las “offset” sonaba duro en aquellos momentos. Para ello, El Norte apostó por algo más asequible.

A la máquina se la implantaron las planchas de Napp, que fueron la base de algunos periódicos españoles. Consistía en un procedimiento de impresión directa. La plancha se entintaba y sobre ella, se presionaba el papel. Se conseguía un negativo de la página, previamente montada mediante fotocomposición y se colocaba sobre la plancha de Napp, se hacía el vacío para que no quedaran burbujas de aire y después se le daba luz con una insoladora que hacía que el polímero se endureciese. La plancha quedaba en relieve y después en unos hornos para endurecerla aún más.

La principal ventaja que ofrecía la Goss respecto a sus predecesoras era la impresión de un mayor número de páginas y a una velocidad superior, alcanzando las 192 páginas simultáneas y 20.000 ejemplares a la hora. Hay que destacar que tuvo una claro inconveniente, y fue la efímera vida que tuvo. Fue la rotativa que menos tiempo estuvo en el Norte, llegando a los 6 años.

La máquina también ofreció algunos contratiempos, como adaptarse a la venidera técnica “offset” y el abandono de la linotipia. Las tejas de plomo fueron imposibles de encajar en los cilindros hasta que se adaptaron las planchas de Napp. El periódico dio un cambio y llegó a las 40 páginas en algún ejemplar especial.

La llegada de esta máquina supuso el traslado del periódico hacia la periferia de la ciudad, en el polígono de Argales. El desmontaje de la Goss fue arriesgado, pero el periódico ganó dinero con el despiece del “submarino”. La Goss ofreció su último servicio durante un mes por un fallo técnico su sucesora, la Harris Marinoni. El final del “submarino” supuso el abandono total de la impresión en caliente y la entrada en la era del “offset”, de una mayor calidad y nitidez.

CapturaImagen: El Norte de Castilla publicó esta foto de la rotativa Goss en su especial 150 aniversario.

AUTORES: Raul Velasco, Luis Miguel Casquero, Jose David Villén, Sergio Tomé, Álvaro Ramírez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s