Conclusiones finales en The Times

Todos los elementos descritos hasta aquí convergen en un punto de encuentro común, en concreto, el de tres conceptos: accesibilidad, usabilidad y navegabilidad, que forzosamente han orientado el trabajo de todas las empresas periodísticas (en un corto lapso de apenas 15 años) para organizar la continuidad de ese producto cultural al que conocemos como información. Es por ello que para concluir el análisis sean estos términos los que tomen el testigo.

Tim Berners Lee, creador de la World Wide Web, describe la accesibilidad como esa capacidad que toda página web debe poseer para que cualquier persona, independientemente de la discapacidad que presente, pueda acceder a su sitio. El Consorcio World Wide Web (W3C), también bajo la dirección del constructor de la Red de redes, describe el contenido accesible como perceptible, operable, comprensible y consistente. En consecuencia, los usuarios de The Times son capaces de percibir la información en un primer golpe de vista, su interfaz facilita la interacción y son capaces de entender todos los contenidos.

Por su parte, Jakob Nielsen (2000) asegura que la usabilidad es la característica fundamental para que sus clientes visiten, aprovechen y regresen de nuevo a la página web. Destaca, por lo tanto, un diseño de contenidos intuitivo, sencillo y cómodo. El diario británico ha procurado estos años interiorizar en este sentido el valor de una disposición clara de la información, donde la lectura vertical se convierte en la piedra de toque del diario, sin contar con la posibilidad que tiene el usuario de optar por la horizontalidad, también visible en el menú de inicio (bajo la cabecera).

En estrecha relación con los conceptos anteriores, a los que se suma (por fuerza mayor) el factor condicionante del usuario, la navegabilidad web se concentra, en un primer término, en la página de inicio de un sitio web, y procura la satisfacción de necesidades de los diferentes consumidores que acceden al lugar. Así, un usuario gozará de una buena navegabilidad si encuentra tanto en la página de inicio (como en el resto del sitio) una “serie de enlaces que le conducen a lo que está buscando”, describe el profesor Jaime Alonso (2007). “Digamos -continúa- que hay una buena navegabilidad si un tipo de usuario (por ejemplo, aquel que desea hacerse socio mediante una aportación económica fija todos los meses) encuentra de manera fácil, accesible, rápida y sencilla todos aquellos enlaces que le conducen a los contenidos para satisfacer esa necesidad”.

Del mismo modo, argumentan Hassan y Martín (2003) una serie de cuestiones, que si bien no facilitan la navegabilidad en la página, complementan la definición del concepto: “¿Los enlaces son reconocibles como tales? ¿Su caracterización indica su estado (visitados, activos…)? ¿Es predecible la respuesta del sistema antes de hacer clic sobre el enlace? ¿Se ha controlado que no hay enlaces que no llevan a ningún sitio?, las imágenes enlace, ¿se reconocen como clicables? ¿Incluyen un atributo ‘title’ describiendo la página del destino?”. Estas “preguntas sin respuesta” tienen en The Times rápida contestación, dado que los hipervínculos en las noticias del cibermedio inglés no terminan en la unión de informaciones, también relacionan secciones y temas entre sí.

Así, volcadas estas premisas a la página web de The Times, el diario británico consigue unir ágilmente en su propuesta digital los tres conceptos previos y explotar en comunión los términos de multimedialidad, hipertextualidad e interactividad y participación, a los que se suma desde hace unos años el de convergencia, con la consiguiente adecuación de su producto a las nuevas plataformas de última generación (smartphones o tabletas digitales), para lograr expandir finalmente un universo periodístico aún en fase de madurez.

El medio en soportes móviles en The Times

The Times, en su edición digital, apuesta por una página web de tipo redimensionable para los dispositivos móviles, esto es, smartphones, tablets… Esto significa que el usuario pueda poner la web al tamaño que desee sin que sufra la visibilidad del contenido. Por tanto, el diseño y el contenido de la página será el mismo tanto en la versión para ordenador como en la versión para dispositivos móviles. La única diferencia radicará en el tamaño de dicho diseño y contenido.

Como cada soporte es exactamente igual en cuanto a aspecto y contenido, The Times evita así diferentes modelos de negocio que puedan perjudicarle a largo plazo –como sería, por ejemplo, apostar por el diseño en smartphones y olvidarse de los ordenadores- , pero también apuesta así por un mismo target o por un mismo público, al ofrecer los mismos contenidos en todos estos soportes.

La interactividad en The Times

El cibermedio da a los usuarios la posibilidad de participar en sus contenidos, pasando de ser consumidores a ser “prosumidores”. Esta participación puede ser:

  • Selectiva: diálogo del usuario con la máquina. El usuario en este caso es el receptor de información a través del medio digital, su navegación y posterior acceso a la noticias.
  • Comunicativa: El medio realiza este tipo de interactividad con la participación del usuario en la noticias con los comentarios y redes sociales. No permite al usuario ser el creador de la noticia.

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El medio deja que el usuario participe con estos elementos:

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Se puede comentar la noticia (“Post a comment”) o crear una participación en las redes sociales con su difusión vía Facebook o Twitter.

A través de las RSS o sindicación de contenidos personalizamos los contenidos que más le interesen al usuario:

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La multimedialidad en The Times

Uno de los puntos fuertes de la edición digital de The Times es su apuesta por los contenidos multimedia. Además del texto, el medio británico se apoya frecuentemente tanto de imágenes como de vídeos, incluso en algunos casos gráficos y audios –aunque la mayoría de estos contenidos están sujetos a la suscripción digital del medio-.

Es importante recalcar que los contenidos digitales de The Times están sujetos al pago de una suscripción. Por esto, la búsqueda de contenidos multimedia dentro de la edición digital se limita mucho. The Times combina en su edición digital los contenidos de tal manera que consiguen crear un tipo de multimedia informativa que llame aún más la atención en el lector y que le ayuden a entender la noticia gracias a imágenes, vídeos, audios… Además, hay ocasiones en que utilizan los contenidos multimedia para publicitar algún producto o presentar a alguno de sus patrocinadores.

En la página de inicio, las imágenes aparecen en varias ocasiones a lo largo de dicha página. Sobre todo tienen gran importancia en la parte de arriba, donde se encuentran las noticias principales y las de última hora, y donde estas imágenes se colocan a mayor tamaño para impactar al lector solo con abrir la web. Después, cuando se llega a la parte de la página en la que se resumen las principales noticias de cada sección, también hay una imagen por cada sección.

En muchas noticias aparecen vídeos que para que puedan ser vistos se necesita la suscripción digital, igual pasa con los audios y los contenidos interactivos. Sin embargo, lo más interesante de la edición digital de The Times en lo que a multimedialidad se refiere son las secciones “puramente” multimedia. Son secciones en las que las imágenes, los vídeos y los gráficos son los únicos protagonistas en la pantalla: Cartoons, Premier League Videos, Champions League Videos, Times Tutorials…

La gran mayoría del contenido multimedia –al menos el que nos permite ver la edición gratuita- está integrado orgánicamente junto al texto y los diferentes formatos de hipertexto. Dependiendo de la sección en la que nos encontremos, predominan unos u otros tipos de multimedia: en noticias aparecen fotos y vídeos, en deportes casi siempre vídeos-resumen, en economía gráficos…

En este caso The Times, en su edición digital, no se ha propuesto desarrollar nuevos géneros a partir de la multimedialidad, como por ejemplo alguna sección en la que los gráficos o los vídeos sobre un tema determinado sean protagonistas absolutos. Al contrario, el cibermedio británico apuesta por secciones tradicionales, como en su edición en papel, añadiendo otras formas multimedia al texto.

Historia y tipología del cibermedio en The Times

Actualmente, The Times cuenta con 153.000 suscriptores digitales, junto con los 207.000 lectores de la versión impresa. Los periódicos de Rupert Murdoch, The Times y The Sun, fueron de los primeros en 2010 en cobrar por sus contenidos digitales para paliar la caída de las ventas del formato papel.

Concretamente, The Times en su versión digital introdujo la suscripción por pago para sus contenidos en internet en julio de 2010. Su página web ya llevaba varios años activa, pero este fue el momento en el que la empresa comenzó a beneficiarse económicamente de sus contenidos digitales.

Tres años después, en octubre de 2013, la suscripción digital ya había alcanzado los 150.000 suscriptores. Además, el crecimiento de esta apuesta por el pago de los contenidos de su página web ha sido importante: por ejemplo, entre 2012 y 2013 hubo un aumento del 20% en el número de suscriptores digitales.

Como ocurre con cualquier medio, cuando se pasa de una edición gratuita a una de pago, en este caso en sus contenidos digitales, hubo muchos detractores de la idea. Sin embargo, pasados unos años después del nacimiento de la suscripción digital de pago de The Times, se ha visto que el recurso ha beneficiado tanto a la empresa como a los lectores, que de esta manera pueden acceder a contenidos exclusivos y de calidad del medio.

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La imagen muestra los ingresos de The Times desde junio de 2010 –mes anterior a la entrada de la suscripción digital- hasta marzo de 2013. Los ingresos se han mantenido o incluso han aumentado desde entonces, aunque la gran diferencia es que la compra casual de la edición impresa se ha reducido casi un 25% en favor de la suscripción digital, que ha tenido un auge insólito en estos 3 años. La suscripción a la edición impresa se ha mantenido casi intacta durante estos años.

A pesar de conseguir beneficios a través de la suscripción digital, muchos expertos creen que actualmente esa no es la solución para paliar los problemas económicos de The Times. Sin embargo, los mandamases del medio británico piensas lo contrario, y lo argumentan mediante los resultados que han obtenido con los contenidos digitales de pago desde su creación hasta la actualidad.

En definitiva, la idea ha logrado sorprender a escépticos y convencer a sus detractores durante este tiempo, y The Times sigue empeñado en mejorar sus contenidos digitales y lograr más beneficios mediante la suscripción digital. Veremos si, a pesar de todo, logran subsanar las graves pérdidas que le provoca la edición impresa.

La versión destinada a los quioscos del diario londinense es la punta de lanza de una apuesta digital diaria, muy diferente de los incipientes ciberperiódicos de nuevo siglo (aquellos que nacen exclusivamente en internet), desarrollada bajo el diseño de una página web dinámica creada ad hoc para acompañar el envite de las ventas en papel.