Conclusiones de Wired

Lo que encontramos en Wired es una sobreabundancia de información que nos lleva a un desbordamiento cognitivo.

Nos encontramos con una página que es inabarcable, un batiburrillo de información a la que no queda del todo claro como acudir. Aunque a primera vista parece una página muy intuitiva y visual, después de pasar un tiempo en ella lo que crea es una saturación en el cerebro de los lectores. Llegamos a lugares a los que: 1) no sabíamos cómo habíamos llegado 2) de los que no sabíamos cómo salir. Hay secciones que parecen una página totalmente diferente, secciones escondidas a las que solo se puede acceder a través del mapa del sitio web, e infinidad de callejones sin salida.

Aunque el diseño principal es muy sencillo, porque no es más que una sucesión de recuadros bien organizados, lo complican con la cantidad ingente de cosas que quieren contar y a las que quieren dar importancia.

Hemos llegado a la conclusión de que es una página web muy mejorable en cuanto a la organización de los contenidos en sí, de la interacción con sus lectores, ya que es una pena que información de tal calidad quedé desprestigiada por algo tan nimio como un diseño web sobrepasado y desconcertante. Llama la atención que haya un número tan grande de personas trabajando dentro y que la web siga estando tan desfasada.

Wired en los soportes móviles

WIRED está ubicada en una página web responsive,  lo cual quiere decir que, al cambio de dimensión de la ventana en la que se está viendo, la página varía el diseño del contenido para que el usuario  no sufra la visibilidad del contenido y así sea más atractivo para este.

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Ejemplo de página responsive

Si intentamos acceder desde Google Playstore lo único que encontraremos será Wired para Google Kiosco (la cual sólo incluye los videos que están en la web) y otras apps enfocadas en vender las versiones impresas para el dispositivo; pero en ningún momento encontramos una app específica para móvil como puede tener el diario El País.

Sin embargo, para la tablet, la revista sí que tiene un formato exclusivo donde juega con la versión impresa y las herramientas que Internet brinda.  Al descargarnos la aplicación que aparece en el kiosco, nos encontramos una edición casi igual que la impresa (lo que nos obliga a verlo en todo momento en vertical) con una exponencial mejora de la interactividad y la hipertextualidad. Jugando magníficamente con el diseño, el contenido y las herramientas que brinda Internet.

Según la sección en la que esté catalogada la noticia o el reportaje, el lenguaje varía acorde con este apartado.

Así tenemos como en Bussines el lenguaje es mucho más serio y especializado, en Gear es más técnico y utiliza más los análisis o como en Entertaiment utilizan un tono más humorístico y coloquial.

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Ejemplo de redacción en Gear

 

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Ejemplo de redacción de Entretaiment

 

Además de esto, en casi todas las categorías hacen un uso excesivo del los adjetivos y las contracciones, lo cual tiene un carácter más coloquial que serio en el mundo anglosajón.

Los géneros ciberperiodísticos de Wired

En esta revista no trabaja con una gran amplitud de géneros, ya que juegan esencialmente con el formato reportaje, el cual se puede dividir en dos: reportajes de actualidad inmediata (descubrimientos recientes y noticias del día a día) y reportajes atemporales. Sin embargo, otro género explotado por la revista pero poco visible son los análisis de diversos aparatos electrónicos. Además de estos dos, también trabajan con las noticias de actualidad, las cuales se relegan a un pequeño apartado en la franja derecha de la web, eso sí, en casi todas las secciones.

El hipertexto de Wired

Wired es un cibermedio que peca de sobreabundancia informativa, lo que hace poco navegable su página web. Nada más entrar podemos ver ingentes cantidades de información que quieren llamar nuestra atención pero que todo lo que consiguen es una saturación de los usuarios. Aunque intenta ser muy visual y llamativa, la página tendría lo que se conoce como hiperdocumentos de grado 1, ya que el único tipo de ayuda que ofrecen a los usuarios es la diferenciación en secciones unidas entre ellas, con un mapa de contenidos que despista a los usuarios ya que propone una diferenciación mucho más amplia que el menú. No hay ningún tipo más de ayuda a la navegación. Como consecuencia de todo esto se  consigue un efecto devastador en el lector, lo que se conoce como desbordamiento cognitivo.

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Home de la página web Wired

En cuanto a la arquitectura del sitio web, tras intentar descubrir todos los entresijos de la página se ha visto que siguen una estructura mixta en la que todo está mezclado y no queda nada claro como acceder a algunos de los lugares. De hecho muchos de esos lugares son difícilmente identificables como parte de la revista, como una especie de revista paralela, o por ejemplo como diferentes subsecciones. Muchas de las páginas te permiten regresar a la home con el simple hecho de pulsar en el logo de la revista. Es muy difícil de usar para las personas que acceden porque es un batiburrillo de cosas.

La página está estructurada en una navegación semántica, ya que las secciones aunque no quedan unidas de una manera estructural, sí lo están de manera asociativa.

En cuanto a accesibilidad resulta bastante  difícil acceder a los contenidos que nosotros queremos aun apareciendo diferenciados por secciones ya que no queda muy claro cuál es el camino que hay que seguir para llegar a ellos

La multimedialidad de Wired

Wired es una revista que tiene un sus páginas principales de sección muy en cuenta los elementos iconográficos, utilizando con prioridad las imágenes y los videos para atraer la atención del usuario. Sin embargo, una vez dentro de la noticia, se limitan a poner la imagen, galería y/o vídeo al comienzo de los contenidos seguido de todo el texto, que suelen ser muy extensos. Esto se debe a que tienen una arquitectura enfocada en resaltar los elementos multimedia por secciones (así encontramos páginas dedicadas solo a fotogalerías y/o vídeos)

Más que multimedialidad, podríamos hablar de bimedialidad porque los dos únicos medios audiovisuales que aparecen son vídeos e imágenes, dejando de un lado los audios. De la misma manera, la convergencia entre estos dos elementos no se da en apenas ningún artículo, ya que cuando hay vídeo no hay imagen y viceversa; de
bido a eso no se dará la yuxtaposición de elementos.v.jpg

Se podría hablar entonces de integración orgánica de medios, de forma que cada uno de los diferentes medios se coloque sin necesidad de unirlo a otro. Los dos únicos formatos que convergen entre sí serían imagen y texto.

La interactividad de Wired

La  interactividad selectiva está, en palabras de Alejandro Rost, basada en hipertextualidad, documentación y personalización. Es el lector el que puede elegir el camino de lectura a través de los distintos enlaces que aparecen en la página y que al abrirse en nuevas ventanas, no interrumpen la lectura secuencial en caso de que el lector quiera seguir ese camino.

Wired posee una herramienta de búsqueda en la que los lectores pueden interactuar directamente con la página, buscando los contenidos que más les interesan. De esta forma, pueden acceder más fácilmente, o recuperar contenidos que no puedan alcanzar en un principio.gg.jpg

En este cibermedio no existen  las conocidas RSS, lo más parecido sería la inscripción a la newsletter, pero de esa forma recibes directamente en tu correo electrónico toda la información sin posibilidad de personalización. Con las RSS, el usuario podría elegir los contenidos que le preocupan con más intensidad lo que contribuiría al diálogo entre página – usuario. Sin embargo, Wired no ofrece dicha posibilidad de modo que la interactividad selectiva no está muy marcada.

En cuanto a la interactividad participativa, no hay blogs ni chats para que los usuarios interactúen con la página web o incluso entre ellos. La posibilidad que sí que presenta es la de compartir y comentar los contenidos. Todos ellos pueden ser compartidos, pero no todos tienen habilitados la posibilidad de comentar.